Todos hemos tenido una vecina verdulera, que no se calla ni debajo del agua.
Pues yo tengo como cinco o así, y todas con una melodiosa voz acorde con su cuerpo, pero la que más me pone de todas es Lola, a quien dedico este espacio en la red, pues es un expecimen digno de mencion.
Toda ella está cortada con el mismo patrón, con la feminidad y suavidad de un descargador de camiones adicto a la cazalla y que fuma como tres paquetes de Ducados negro al dia, un amor de persona. Aquí le dedicaré mis mas sinceros deseos, espero que disfruteis tanto como yo, porque como (por desgracia) sabreis muchos tenemos una Lola en nuestra vida
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Haz lo que sea, y no te preocupes con q parezaca un accidente, ya me inventare yo algo, sobre la marcha el derecho esta del lado de los siniestros propositos.
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